Acción social, desarrollo profesional, y reflexiones – Mar del Plata – Argentina
2 Sep

8 Nov
por Mario Benedetti
Que pasaria si despertamos dándonos cuenta de que somos mayoría?
¿Qué pasaría si de pronto una injusticia, sólo una, es repudiada por todos, todos que somos todos, no unos, no algunos, sino todos?
¿Qué pasaría si en vez de seguir divididos nos multiplicamos, nos sumamos y restamos al enemigo que interrumpe nuestro paso?
¿Qué pasaría si nos organizáramos y al mismo tiempo enfrentáramos sin armas, en silencio, en multitudes, en millones de miradas la cara de los opresores, sin vivas, sin aplausos, sin sonrisas, sin palmadas en los hombros, sin cánticos partidistas, sin cánticos?
¿Qué pasaría si yo pidiese por vos que estás tan lejos, y vos por mí que estoy tan lejos, y ambos por los otros que están muy lejos y los otros por nosotros aunque estemos lejos?
¿Qué pasaría si el grito de un continente fuese el grito de todos los continentes?
¿Qué pasaría si pusiésemos el cuerpo en vez de lamentarnos?
¿Qué pasaría si rompemos las fronteras y avanzamos, y avanzamos, y avanzamos y avanzamos?
¿Qué pasaría si quemamos todas las banderas para tener solo una, la nuestra la de todos, o mejor ninguna porque no la necesitamos?
¿Qué pasaría si de pronto dejamos de ser patriotas para ser humanos?
¿No sé… me pregunto yo, qué pasaría?
Mario Benedetti
11 Sep
Un lindo video para ver. Bolivia dió un paso importantísimo abriendo la puerta a una cultura de Paz a partir de modificar su Constitución eliminando las guerras como forma de solución de conflictos.
25 Mar
Ayer los países miembros de la Comunidad Económica Europea firmaron el declaración de Berlín que reproduzco a continuación. Por un lado el texto me parece fantástico por su contenido humanista y no violento. Este texto y -esperemos- su intento por concretar su espíritu, así como el gesto de Bolivia de eliminar a través de su constitución próximamente a la guerra como forma de resolución de conflictos, son semillas visibles de un futuro de paz. Brindemos.
Texto de la Declaración de Berlin
“Durante siglos Europa ha sido una idea, una esperanza de paz y entendimiento. Esta esperanza se ha hecho realidad. La unificación europea nos ha procurado paz y bienestar, ha cimentado nuestra comunidad y superado nuestras contradicciones. Cada miembro ha contribuido a unificar Europa y a fortalecer la democracia y el Estado de derecho. Gracias al ansia de libertad de las gentes de Europa Central y Oriental, hoy se ha superado definitivamente la división artificial de Europa. Con la unificación europea hemos demostrado haber aprendido la lección de las confrontaciones sangrientas y de una historia llena de sufrimiento. Hoy vivimos juntos, de una manera que nunca fue posible en el pasado.Los ciudadanos y ciudadanas de la Unión Europea, para fortuna nuestra, estamos unidos.
I – En la Unión Europea estamos haciendo realidad nuestros ideales comunes: para nosotros el ser humano es el centro de todas las cosas. Su dignidad es sagrada. Sus derechos son inalienables. Mujeres y hombres tienen los mismos derechos.
Nos esforzamos por alcanzar la paz y la libertad, la democracia y el Estado de derecho, el respeto mutuo y la responsabilidad recíproca, el bienestar y la seguridad, la tolerancia y la participación, la justicia y la solidaridad.
En la Unión Europea vivimos y actuamos juntos de manera singular, y esto se manifiesta en la convivencia democrática entre los Estados miembros y las instituciones europeas. La Unión Europea se funda en la igualdad de derechos y la convivencia solidaria. Así hacemos posible un equilibrio justo entre los intereses de los distintos Estados miembros.En la Unión Europea preservamos la identidad de los Estados miembros y la diversidad de sus tradiciones. Valoramos como una riqueza nuestras fronteras abiertas y la viva diversidad de nuestras lenguas, culturas y regiones. Hay muchas metas que no podemos alcanzar solos, pero sí juntos. Las tareas se reparten entre la Unión Europea, los Estados miembros, sus regiones y sus municipios.
II – Nos enfrentamos a grandes desafíos que no se detienen en las fronteras nacionales. La Unión Europea es nuestra respuesta a ellos. Sólo unidos podemos preservar en el futuro nuestro ideal europeo de sociedad, en beneficio de todos los ciudadanos y las ciudadanas de la Unión Europea. Este modelo europeo aúna el éxito económico y la responsabilidad social. El mercado común y el euro nos hacen más fuertes. Con ellos podemos amoldar a nuestro sistema de valores la creciente interdependencia económica mundial y la cada vez más intensa competencia que reina en los mercados internacionales. La riqueza de Europa se basa en el conocimiento y las capacidades de sus gentes; ésta es la clave del crecimiento, el empleo y la cohesión social.
Vamos a luchar juntos contra el terrorismo, la delincuencia organizada y la inmigración ilegal. Y lo haremos defendiendo las libertades y los derechos ciudadanos incluso en el combate contra sus enemigos. Nunca más debe dejarse una puerta abierta al racismo y a la xenofobia.
Defendemos que los conflictos del mundo se resuelvan de forma pacífica y que los seres humanos no sean víctimas de la guerra, el terrorismo y la violencia. La Unión Europea quiere promover en el mundo la libertad y el desarrollo. Queremos hacer retroceder la pobreza, el hambre y las enfermedades. Para ello vamos a seguir ejerciendo nuestro liderazgo.
Queremos llevar juntos la iniciativa en política energética y protección del clima, aportando nuestra contribución para contrarrestar la amenaza mundial del cambio climático.III – La Unión Europea se nutrirá también en el futuro de su apertura y de la voluntad de sus Estados miembros de consolidar, juntos y acompasadamente, el desarrollo interno de la Unión Europea. Esta seguirá promoviendo también la democracia, la estabilidad, y el bienestar allende sus fronteras.
Con la unificación europea se ha hecho realidad un sueño de generaciones anteriores. Nuestra historia nos reclama que preservemos esta ventura para las generaciones venideras. Para ello debemos seguir adaptando la estructura política de Europa a la evolución de los tiempos. Henos aquí, por tanto, cincuenta años después de la firma de los Tratados de Roma, unidos en el empeño de dotar a la Unión Europea de fundamentos comunes renovados de aquí a las elecciones al Parlamento Europeo de 2009. Porque sabemos que Europa es nuestro futuro común.”
5 Dic

“Para ser un líder, se debe tener fuertes creencias. El liderazgo se ejerce con ideas”
Muy al margen de qué tanto se pueda o no estar de acuerdo con la forma de pensar de Rudolph Giuliani (Ex alcalde de New York y alcalde en funciones durante los atentados del 11 de Septiembre), lo cierto es que es una persona con una grandísima experiencia en lo que a liderazgo se refiere. El tema del liderazgo es un tema muy importante para atender, estudiar y desarrollar. Es vital para nuestras vidas donde tendremos que tomar las riendas en muchas ocasiones, en lo personal, familiar, laboral, social, barrial, etc. También en los social es un GRAN tema, y si lo elevamos al nivel de los grandes procesos humanos y los grandes cambios se vuelve un tema interesantísimo.
Extraigo algunos conceptos destacados de la charla que dió Giuliani en Buenos Aires días atrás:
El liderazgo es un arte (de hecho es el titulo de un libro que tengo y con el que coincido plenamente). Tiene mucho de visión, mucho de fe y mucho de inspiración y creatividad, y sobre todo de apertura para dar participación a otros marcando e incentivando sus buenos aportes.
Encontré un texto que hace años, y aún hoy, me llamó mucho la atención. Es un texto de Wilhelm Reich titulado “El nuevo lider” (parte del libro El asesinato de Cristo), lo encuentran aquí: El nuevo lider. Van unos párrafos del inicio:
Una de las características de nuestro tiempo es que está naciendo un nuevo tipo de movimiento social, y que los líderes de los gobiernos no tienen la más mínima sospecha de lo que está ocurriendo; estos líderes han moldeado sus ideas según pautas de pensamiento antiguas y persisten rígidamente en el error.
A primera vista es sorprendente, aunque totalmente lógico, que ninguno de los problemas básicos que generan los movimientos y levantamientos populares se mencionen en parte alguna del batifondo gritón, aullador, gesticulante que se ha apoderado de nuestras vidas.
Es de conocimiento público, y no necesita de mayores pruebas, el hecho de que la actual conmoción de la sociedad humana no tiene verdaderos líderes; en otras palabras, en el horizonte visible no hay nadie que pueda constituirse en lo que Cristo llegó a significar para la era cristiana o en lo que fue Confucio para la cultura asiática. Los líderes contemporáneos no son más que agentes de la seguridad de este o aquel aspecto del statu quo, o simplemente piratas en mares sin ley. Son como los saqueadores de mercaderías que campean en los tumultos que siguen a una inundación o un terremoto.
Veamos ahora un perfil del tipo de líder que podría surgir del caos actual y que fuera capaz de advertir y manejar las principales corrientes del clamor social. ¿Qué tarea, qué fatal decisión habrá de enfrentar un líder así?
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