El sitio de Juan E. Drault

Acción social, desarrollo profesional, y reflexiones – Mar del Plata – Argentina

Archive for the ‘Evolución’ Category

¿Qué pasaría si un día despertamos…?

por Mario Benedetti

Que pasaria si despertamos dándonos cuenta de que somos mayoría?

¿Qué pasaría si de pronto una injusticia, sólo una, es repudiada por todos, todos que somos todos, no unos, no algunos, sino todos?

¿Qué pasaría si en vez de seguir divididos nos multiplicamos, nos sumamos y restamos al enemigo que interrumpe nuestro paso?

¿Qué pasaría si nos organizáramos y al mismo tiempo enfrentáramos sin armas, en silencio, en multitudes, en millones de miradas la cara de los opresores, sin vivas, sin aplausos, sin sonrisas, sin palmadas en los hombros, sin cánticos partidistas, sin cánticos?

¿Qué pasaría si yo pidiese por vos que estás tan lejos, y vos por mí que estoy tan lejos, y ambos por los otros que están muy lejos y los otros por nosotros aunque estemos lejos?

¿Qué pasaría si el grito de un continente fuese el grito de todos los continentes?

¿Qué pasaría si pusiésemos el cuerpo en vez de lamentarnos?

¿Qué pasaría si rompemos las fronteras y avanzamos, y avanzamos, y avanzamos y avanzamos?

¿Qué pasaría si quemamos todas las banderas para tener solo una, la nuestra la de todos, o mejor ninguna porque no la necesitamos?

¿Qué pasaría si de pronto dejamos de ser patriotas para ser humanos?

¿No sé… me pregunto yo, qué pasaría?

Mario Benedetti

Ima Sanchez. Publicado en ‘La Contra’, diario La Vanguardia

ABuela MargaritaLa Abuela Margarita, curandera y guardiana de la tradición maya, se crió con su bisabuela, que era curandera y milagrera. Practica y conoce los círculos de danza del sol, de la tierra, de la luna, y la búsqueda de visión. Pertenece al consejo de ancianos indígenas y se dedica a sembrar salud y conocimiento a cambio de la alegría que le produce hacerlo, porque para sustentarse sigue cultivando la tierra. Cuando viaja en avión y las azafatas le dan un nuevo vaso de plástico, ella se aferra al primero: ‘No joven, que esto va a parar a la Madre Tierra’. Rezuma sabiduría y poder, es algo que se percibe con nitidez. Sus rituales, como gritarle a la tierra el nombre del recién nacido para que reconozca y proteja su fruto, son explosiones de energía que hace bien al que lo presencia; y cuando te mira a los ojos y te dice que somos sagrados, algo profundo se agita.

Ella nos dice: ‘Tengo 71 años. Nací en el campo, en el estado de Jalisco (México), y vivo en la montaña. Soy viuda, tengo dos hijas y dos nietos de mis hijas, pero tengo miles con los que he podido aprender el amor sin apego. Nuestro origen es la Madre Tierra y el Padre Sol. He venido a la Fira de la Terra para recordarles lo que hay dentro de cada uno.’
(más…)

IluminandoUn paradigma es una serie de supuestos, un modelo del mundo, que determina la manera en que percibimos y explicamos la realidad. Un paradigma no se cuestiona, vamos por el mundo con un filtro de ideas inconscientes y nos movemos en él según sus mandatos.

Se parece a un sistema de creencias. ¿alguna vez te preguntaste que es lo que crees acerca de cómo funciona el mundo? Es muy difícil contestar esas preguntas, porque la mayoría de nuestras creencias han sido instaladas en nosotros durante la infancia y nunca las hemos cuestionado.
El paradigma vigente se basa en el materialismo realista. En pocas palabras, este paradigma afirma que lo único que tiene real existencia es la materia, aquello que podemos ver, tocar y medir objetivamente. Surge con Demócrito en la antigua Grecia, y recibe el apoyo de la ciencia a partir del desarrollo de la teoría Newtoniana.
Pero ese modelo de realidad nunca describió satisfactoriamente el mundo en que vivimos. Por un lado, toda una serie de fenómenos -como la sanación a distancia o las percepciones extrasensoriales- quedaban fuera del modelo. Por otro, la visión de un mundo meramente material, condujo a un deterioro de las relaciones humanas, a las guerras de conquista, a la pobreza y el odio.

El modelo materialista que se ha mantenido como explicación científica del mundo durante 400 años nos dice que el Universo está constituido por bloques de materia sólida. Solo es real lo que es medible y lo que es medible es predecible. Afirma también que el único modo de analizar este universo es volviéndose racional y objetivo, es decir, separando al observador del objeto de estudio.
Esta visión del mundo divide la realidad en mente racional que observa y materia que se observa y utiliza. Las sensaciones, intuiciones e imaginación, se consideran de escaso valor. Un subproducto de la mente. La naturaleza, por otro lado, es un conjunto de recursos a explotar y controlar. El Universo es mecánico. Una vez puesto en marcha, sus movimientos se pueden determinar con anticipación. Dentro de un panorama así, donde todo esta predeterminado, ¿en donde queda la libertad de elección, el espíritu, la conciencia?
El antiguo paradigma nos entrega un mundo frío, en donde el amor es solo la respuesta química de nuestro cerebro a ciertos estímulos. Aquellos que se hayan enamorado alguna vez saben que esta explicación mecánica no es suficiente. Y sin embargo, es lo que la mayoría de los científicos decían hasta hace poco. Y con el mismo argumento explicaban todos los fenómenos que nos rodean. Tu alma no tiene cabida en este modelo…

Pero la ciencia física ha evolucionado mucho desde Newton. En los laboratorios de lo muy pequeño (las partículas subatómicas) se han estado observando fenómenos muy curiosos, que llevaron a los físicos a desarrollar una nueva teoría de la realidad, un nuevo modelo.
La materia no es tan sólida como parece. Los objetos no solo son afectados por la acción de causas directas sino tambien por las intenciones del observador. El pasado puede transformarse. Los fenómenos llamados “paranormales” son -en realidad- el resultado de procesos naturales. Las emociones, sanan, a la persona, y tambien a distancia.

Muchas personas han considerado el nuevo modelo, el cuántico, como una oportunidad de generar un nuevo paradigma, en donde reconciliar lo que vemos con lo que sentimos, en donde ciencia y espiritualidad no sean dos compartimentos mutuamente aislados, en donde podamos disfrutar de una experiencia vital plena, en permanente expansión.
El antiguo paradigma no dejaba espacio a la conciencia, a la intuición, a las emociones. Pero todos – científicos, terapeutas, observadores de la realidad- estamos descubriendo que dichos factores tienen un efecto demostrable sobre la realidad. Entonces, el antiguo paradigma debe dar paso al nuevo. Un paradigma en donde la realidad es una Totalidad integrada en la que cada uno de nosotros, ejerce un rol fundamental.
Los paradigmas cambian, y junto con ellos, cambian las instituciones, la política, la cultura. Cambian los modos de interacción, las relaciones laborales, los sistemas educativos, la distribución de la riqueza, las oportunidades de crecimiento social, la salud planetaria.

El primer lugar en donde cambia el paradigma es el nivel personal. Millones de personas en el mundo están viendo como, si transforman sus creencias sobre la realidad, sus circunstancias cambian. Muchos están encontrando en el modelo cuántico el marco teórico que explica sus percepciones, sensaciones y cualidades especiales, que hasta hace poco tiempo, escondían de los demás para no ser tildados de “locos”. Están revalorizando antiguos metodos de sanación, como el chamanismo, o generando otros, como la vivencia sensorial, que trascienden la antigua relación médico – medicina -paciente y toman al ser humano como unidad integrada de cuerpo, mente, emociones y espíritu.
Y desde esta nueva perspectiva de la realidad, nos estamos sintiendo mas plenos, mas felices, reconciliados con la existencia, centrados en el presente, equilibrados y con sentido.
Vale la pena transmitir este conocimiento. Vale la pena trabajar en la consolidación del Nuevo Paradigma.

Lic. Flavia Carrión

Este texto llega por un amigo humanista de Bolivia y les pido, se que es largo, se que puede resultar un poco aburrido en principio, pero es SUMAMENTE importante que nos informemos y no seamos ni víctimas ni victimarios de los grandes medios de comunicación que responden a los intereses de multinacionales y gobiernos del norte.

Aquí va el texto, MUY bueno:

ALGUNAS RAZONES PARA DARLE EL “SI” AL PROYECTO DEL M.A.S
Enrique Mac Lean Soruco

Quiero empezar aclarando que no soy militante del M.A.S. En las elecciones presidenciales no voté por Evo Morales. En las elecciones para Asambleístas y Autonomías voté nulo, porque no creía que existía necesidad de una reforma total de la Constitución y que este emprendimiento generaría violencia y división entre los bolivianos. Antes de la aprobación en grande del proyecto de Constitución envié un artículo a un medio de prensa de circulación nacional (que no fue publicado) haciendo fuertes críticas al gobierno y a la población en general por esta obsesión en la aprobación de una nueva Constitución. He participado dos veces en las giras para la presentación de propuestas a las comisiones de la Asamblea Constituyente y aún así he quedado con una sensación de insatisfacción.

Esta sensación y desencanto con el proceso constituyente se fundó en la poca apertura de los Constituyentes con los que pudimos dialogar y una impresión de falta de apoyo técnico a su trabajo que derivó posteriormente en el temor personal de que la nueva Constitución incluyera artículos peligrosos que disminuyeran el nivel de protección de derechos y garantías, o que crearan una estructura orgánica autoritaria de Estado contraria a los principios fundamentales del modelo democrático y republicano, en el cual creo y tengo plena confianza.

Hoy deseo admitir que mi temor fue y es infundado. He leído los 408 artículos de la Constitución Política del Estado aprobada en grande por la Asamblea y en un balance general, creo que existen más aciertos que deficiencias. Entre las deficiencias que encontré:

Demasiada complejidad en el diseño de autonomías departamentales, regionales y municipales. La ambigüedad en esta parte de la normativa puede producir conflictos políticos entre las autoridades de dichos niveles.

Posibilidad de reelección consecutiva del Presidente de la República. Existen países que admiten reelección pero establecen un límite de reelecciones consecutivas, lo cual debería haberse incluido en la nuestra.

Ampliación del delito de traición a la patria a actos de enajenación de recursos naturales.

Retroactividad de la ley en la persecución de actos de corrupción.

Todas las deficiencias precitadas pueden ser corregidas en la regulación legal de dichas disposiciones o en futuras reformas
constitucionales parciales, por tanto no son deficiencias de fondo que comprometan la esencia del modelo democrático-republicano. La verdad es que la mayor parte de las deficiencias del proyecto son errores de expresión, gramática y ortografía. En el fondo, la mayoría de sus disposiciones dogmáticas (principios, derechos y garantías fundamentales) y orgánicas (estructura y atribuciones de los órganos del Estado) evidencian una innegable profundización del modelo democrático y republicano. Quiero destacar algunas normas ícono que evidencian avances en la profundización del modelo democrático-republicano:

  • La búsqueda de la paz como ideal supremo del Estado, el énfasis en la obligación del Estado de regirse conforme a la doctrina de la no-violencia y el rechazo permanente a la discriminación en cualquier forma (esto incluye el rechazo a la discriminación de los blancos, opositores o anti-evistas por el hecho de ser tales).
  • La institución de la oralidad y la inmediatez como principios rectores para toda la actividad judicial (ordinaria y comunitaria). Estos dos principios pueden servir para desmantelar el anquilosado aparato burocrático, corrupto e ineficiente de administración de justicia y reemplazarlo por un modelo más accesible, eficiente, barato, rápido, transparente y legítimo en cuanto a solución de conflictos en cualquier materia. Si entendemos que la no-violencia es un principio rector de la Constitución, dicho principio rige tanto para la justicia ordinaria como para la comunitaria (para quienes tienen la falsa idea de que la justicia comunitaria es la autorización del linchamiento).
  • La posibilidad de control social directo sobre la función pública, incluyendo la iniciativa legislativa ciudadana y la ampliación del referéndum para la aprobación de tratados internacionales importantes, uso y disposición de los recursos naturales, revocatoria de mandato de funcionarios electos y reforma de la Constitución. Todas estas formas de participación democrática en aspectos claves de la gestión gubernamental no es otra cosa que fortalecimiento de la democracia.
  • El reconocimiento supra-constitucional de los tratados de Derechos Humanos que ofrezcan mayor protección a las personas que las normas internas. Esto hace que ninguna ley pueda disminuir o distorsionar la protección que otorgan importantes tratados como el Pacto de San José de Costa Rica o el Pacto de Derechos Civiles y Políticos.
  • La oficialización de todas las lenguas nativas y la obligación de los funcionarios públicos de conocer y hablar una de ellas además del castellano. Este deber público es un paso interesante para que, a través de la comunicación lingüística se promueva mejor atención estatal a los peticionarios de todos los rincones del país.
  • Priorización de financiamiento en programas de educación, salud y medioambiente (esto significa que el Poder Legislativo está obligado por mandato constitucional a asignar más recursos a estos rubros que a ítems burocráticos e inservibles de menor prioridad).
  • Creación de acciones judiciales constitucionales directas que permitan al ciudadano común activar la fiscalización del Poder Judicial sobre la actividad administrativa del Estado (acción de cumplimiento y acción popular). Esto favorece el principio republicano de división y control de poderes.
  • Preservación plena de los derechos de propiedad, intimidad y libertad de expresión (si no me cree, lea los artículos pertinentes).
  • Incorporación del sufragio universal para elección de autoridades jerárquicas del Poder Judicial, Consejo Electoral y Control Administrativo Judicial, en coordinación con la actividad parlamentaria de preselección. Esto reduce el riesgo de que las cúpulas del Poder Judicial se conviertan en logias y oligopolios de abogados descomprometidos con la población de base, y permite la fiscalización inter-poderes antes inexistente, así como la fiscalización popular sobre el cumplimiento de objetivos de gestión de las autoridades judiciales. Ojo: la Constitución en este sentido no vulnera la independencia judicial en cuanto al contenido de los fallos y sentencias, sino que mejora y democratiza el control de la eficiencia del trabajo judicial en cuanto a celeridad, probidad, transparencia y vocación de servicio en la gestión de los conflictos humanos. Existe suficiente flexibilidad constitucional para regular a nivel legal el deber de las autoridades judiciales electas quienes, sin comprometer el futuro contenido de sus fallos, puedan ser elegidos por el pueblo en función a criterios de confianza y probidad además de someterse a permanente evaluación en cuanto a la oportunidad, celeridad, transparencia y legitimidad de los servicios judiciales que prestan.
  • Abolición del sistema de elección presidencial a través del voto congresal. La elección presidencial se daría ahora por obtención de la mayoría absoluta de votos o por voto superior a 40%, siempre que exista diferencia superior de 10% con la segunda candidatura, caso contrario se llama a segunda vuelta con las dos primeras candidaturas por mayoría simple. Esto elimina que el voto popular se transe y distorsione en coaliciones políticas y cuoteos vergonzosos que contaminaron las dos primeras décadas de vida democrática de nuestro país.

    Estos son algunos de muchos otros aciertos destacables que ameritan, a mi juicio, apoyar el proyecto constitucional aprobado por el M.A.S y sus aliados políticos. Es por demás oportuno que en estos momentos de crisis los sectores de oposición que no compartan este criterio lleven el debate sobre sus discrepancias con los temas de fondo de este proyecto y eviten centrar la discusión en que la Constitución haya “nacido muerta” por el incumplimiento de formalidades no sustanciales (plazos de convocatoria, sede, o ausencia voluntaria de los miembros de la oposición) o por la pésima actuación policial en Sucre.

    1 Este es el momento para consensuar y aprobar los temas que no generen disenso y exponer los temas de fondo que sí lo generen, para que después de dicho debate reflexivo e informado, se deje que la mayoría de los Asambleístas en voto democrático decidaqué tipo de Constitución va ir a referéndum, a consulta de nosotros, pueblo votante.

    Por lo pronto, quienes tenemos la poderosa arma del voto estamos en la obligación cívica y moral de hacer una profunda y dialogada lectura reflexiva de este proyecto en grande y de los artículos que se aprueben en detalle, dejando un lado la comodidad de la pereza o el prejuicio. Esto significa dejar que la decisión nuestra no dependa únicamente de la simpatía o antipatía política. Después de leer

    2, reflexionar y recibir consejo técnico-jurídico podremos decidir responsablemente, es decir, informados y concientes de las implicancias de nuestra decisión, si corresponde apoyar u oponernos al proyecto de Constitución que apruebe la plenaria. Caso contrario, si tomamos partido antes de hacer esta reflexión previa seremos votantes truchos, vándalos tirabombas, promotores de violencia con disfraz de “ciudadanos” e irresponsables imitadores de los políticos charlatanes que hacia la izquierda o la derecha utilizan el debate constituyente y el apoyo popular desinformado para sabotear codiciosamente a sus enemigos políticos, serrucharles los espacios de poder sin otra intención que ganar territorio en la arena política a través de artimañas, tinterilladas y sin tocar argumentos sólidos de fondo que puedan orientar e iluminar el voto popular al momento de ir a las urnas.

  • Muy bueno Enrique! gracias por esta explicación tan detallada y tan clara.

    Un abrazo

    Did you know: Un video para refexionar (en inglés)

    Espero que puedas entender inglés escrito como para ver este video que creo es algo muy bien hecho y que además como ellos mencionan, fué el puntapié par comenzar centenares de conversaciones sobre el futuro de la educación en el siglo 21.

    Qué opinás?

    Basta de realidades, quiero utopías!

        FORO ARGENTINA NO VIOLENTA 2007

         PANEL DE SOCIEDAD. ARTE Y CULTURA-PONENCIA GUILLERMO SULLINGS
     

         Hace poco más de un mes, en ocasión del aniversario de los bombardeos a Hiroshima y Nagasaki, en un acto organizado por nuestra Fundación “Mundo sin Guerras”, comentábamos entre otras cosas, la influencia que tenían los medios de difusión masiva, en particular el cine y la TV, a la hora de condicionar a la opinión pública, respecto a quienes son los “malos” y quienes son los “buenos”. Y este condicionamiento, como efecto de esa propaganda, genera violencia, discriminación y también insensibiliza a la gente respecto de las masacres cuyas víctimas pertenezcan al bando de los “malos”. Decíamos que por efecto de esa propaganda, la opinión pública mayoritaria recordaba tales bombardeos, no como el genocidio que significaron, sino como acciones militares “necesarias para terminar con el conflicto”. Estos “señores malos”, contra los cuales pareciera justificarse todo tipo de violencia y genocidios, a veces fueron japoneses y alemanes, otras veces soviéticos y vietnamitas, y más recientemente musulmanes. Por acción de este formidable aparato propagandístico-cultural, mucha gente “digiere aceptablemente” las masacres llevadas adelante por los ejércitos invasores, por ser “acciones bélicas legales” de ejércitos regulares; y por el contrario, rechaza las acciones del “bando malo” por su manifiesta crueldad y cobardía terrorista.

         Pero no son solamente las guerras, los hechos de violencia bendecidos por la cultura mediática. El incentivo al consumismo irracional, la competencia feroz, el individualismo, la sociedad de ganadores y perdedores, y a todos los valores funcionales al desarrollo del sistema imperante, también tienen su correlato de violencia de todo tipo, a través del resentimiento social, la fragmentación, la marginación y la discriminación. Cabe preguntarse entonces, como es posible que un sistema de propaganda tan burdo y grotesco, siga surtiendo efecto sobre la subjetividad de las personas, habida cuenta de sus nocivos efectos. Evidentemente, hay una predisposición cultural a aceptar pasivamente tal influencia, sin la menor crítica o auto-crítica. Y en ese sentido está claro, que el nivel cultural (y no estamos hablando de nivel educativo), es de una gran pobreza; basta observar cuales son los programas televisivos de mayor raiting en nuestro país, para darse una idea. Y uno podría responsabilizar de ello a quienes producen esos programas, que en definitiva son empresarios que ganan dinero con lo que la gente consume. Porque siendo sinceros, hay mucha gente que aún teniendo otras opciones, elige permanentemente lo burdo, en una suerte de “abandono cultural”.

         Sin embargo, este fenómeno no es nuevo; siempre ha habido “pan y circo” para distraer a la gente. Pero en otras épocas, además del circo, también había sectores de la población que tenían otras inquietudes, y poco a poco se constituían en vanguardia, contagiaban sus aspiraciones de una sociedad mejor a muchos otros, y se ponía en marcha una dinámica que terminaba haciendo avanzar a las sociedades. No importa si algunas veces esas vanguardias eran los intelectuales, o eran los jóvenes, o los trabajadores, o los artistas; lo claro es que tales vanguardias dinamizaban la evolución social. La pregunta sería entonces ¿dónde están hoy esas vanguardias?, y si las hay ¿dónde está su capacidad de contagiar a otros, para llegar a una masa crítica que genere cambios culturales? En la década del 60, hubo una gran dinámica social merced a la acción de estas vanguardias. Hubo en el mundo un mayo francés y en Argentina un Cordobazo, donde estudiantes y trabajadores produjeron grandes movilizaciones en busca de cambios profundos. No eran solamente reclamos puntuales, se proclamaba “la imaginación al poder”. Por su parte el Movimiento Hippie, se rebelaba contra la sociedad burguesa y sobre todo contra la guerra y la violencia. La utopía del Flower Power, la búsqueda de la sociedad del amor y la paz, también produjo mucha movilidad entre los jóvenes. También hubo mucha dinámica en lo político, y aunque muchos hayan creído equivocadamente que utilizando las armas se podría resolver la violencia en el mundo, en el fondo se aspiraba a un cambio total. Desde luego que hubo liderazgos, en lo político, en lo estudiantil, en lo filosófico, en el arte y en la música. Pero esos liderazgos pudieron manifestarse porque había conjuntos humanos que estaban convencidos que podría lograrse un gran cambio, y estaban dispuestos a movilizarse colectivamente detrás de ese sueño. No estamos discutiendo éxitos y fracasos, estamos rescatando ese factor de movilización social, esas imágenes conjuntas de una transformación social. Y hoy eso parece estar ausente, o al menos ha estado ausente en los 80 y los 90, y si bien ahora aparecen algunos indicadores de que mucha gente siente la necesidad de un cambio, no aparecen a la vista imágenes que movilicen a grandes conjuntos, salvo en coyunturas efímeras.

          Pareciera ser que algunos de los fracasos en las aspiraciones de la cultura de los 60, nos hubieran dejado en el pantano de la cultura de la Postmodernidad. Y digo pantano, porque por lo general se habla de “corrientes culturales”, pero las corrientes dan la imagen de un torrente que avanza, venciendo resistencias y sumando afluentes. En cambio la Postmodernidad, se parece más a las aguas estancadas. Las aguas estancadas del individualismo, del escepticismo, el relativismo, y sobre todo la negación de toda posibilidad de cambios profundos. Tal como dice Lipovetzky, la Postmodernidad es la “segunda revolución del individualismo”. Pero ya no se trata solamente de aquel individualismo materialista fomentado por el viejo liberalismo, funcional al sistema económico, que desde luego sigue existiendo. Ahora también quienes dicen buscar alternativas, quienes intentan definirse como la “contra cultura”, lo hacen de modo individualista y fragmentado. Para los postmodernos pareciera ser un mérito renegar de la posibilidad de toda cosmovisión, desconfiar de los grandes relatos, resistirse a ser parte de algo en lo que se sientan etiquetados. Está bien visto ser nihilista, incrédulo, vivir el presente, y jugar a desentenderse de todo. Está bien todo lo que sea subjetivo y relativista, y cualquier convicción es confundida con absolutismo. Estamos ante una cultura narcisista en la que cada cual cree utilizar al máximo sus libertades individuales, mientras que el sistema restringe cada vez más su campo de acción. Es como una gran prisión con celdas individuales, donde cada uno cree ser libre porque en su celda hace lo que quiere, con su cuerpo, con sus pertenencias y  con su miserable vida, aunque jamás pueda ver el sol.

         Y desde luego que en una sociedad de individuos aislados y apáticos, la maquinaria del sistema sigue avanzando, y nos aproxima a lo que Beck denomina la “Sociedad del riesgo”, porque cada vez es más probable una catástrofe social, o ecológica, o nuclear, sin que nadie pueda impedirla, porque la sociedad no tiene mecanismos para prevenir y frenar su propio suicidio colectivo. Y en esta era del desencanto y del alma desilusionada, parece difícil salir del círculo vicioso. Está difícil proponer ideales, a quienes creen que han muerto las ideologías; o proponer pensar en el futuro a quienes creen que solamente importa el presente; proponer grandes cambios a quien desconfía de toda propuesta. Está difícil comunicar un proyecto de transformación, porque todas las palabras antes cargadas de sentido, ahora  se nos aparecen como consignas gastadas, y todos los proyectos imaginables, se parecen a viejos intentos ya fracasados, al menos desde la pesimista visión de la cultura postmoderna.

         Estamos en un problema, porque aún los que sienten la necesidad de salir de este pantano, no encuentran una nueva imagen que los motive, y mucho menos que les sirva para motivar a otros. Y es que toda imagen con la que se quiera dibujar una utopía, necesariamente tendrá elementos ya conocidos. El propio Tomás Moro, quien acuño el término utopía en su significado actual,  cuando se imaginaba esa sociedad ideal, se la imaginaba con siervos  y esclavos, cosa que hoy nos parece una gravísima contradicción. Pero así veía la sociedad ideal un inglés de hace 500 años. ¿Cómo debería verse hoy para movilizarse tras ella?- No me hablen de palabras gastadas, dirán algunos-. -Háblenme de algo nuevo, pedirán otros-. Como si se tratara de comprar un nuevo modelo de automóvil.

         Pues yo creo que quizá, no tengamos que esperar movilizarnos por algo novedoso. Tal vez lo que nos pueda movilizar y sacar de este pantano, sea lo más antiguo. Tal vez sea aquello que alguna vez sintió el primer simio, el primer primate que se puso de pie para poder mirar al cielo y así transformarse en humano. Y luego se puso de pie otro, y diez más y cien más, y finalmente todos. Tal vez eso aún esté vivo dentro de nosotros y hoy nos ayude a salir de este pantano y poder dar un nuevo salto. Claro que tal vez, es algo que no se ve, que no es sencillo transmitir con las palabras, y mucho menos se puede apresar.

         Y hablando de cosas que no pueden apresarse, me resultó curioso que, leyendo algunas cuestiones acerca de esta cultura de la Postmodernidad, encontré que algunos postmodernos hacen suyo uno de los principios de la física cuántica. El principio de incertidumbre cuántica de Heisemberg. Este principio dice algo así como que no es posible medir la posición y velocidad de las partículas más elementales, porque para poder observarlas hay que iluminarlas, y al hacerlo los fotones colisionan con las partículas y las desvían. Supongo que algunos postmodernos consideran que esto abona la teoría de que si todo es incierto y no son posibles las respuestas integrales, entonces lo más sensato es el escepticismo. Claro, uno de física no sabe nada, pero de pronto me preguntaba, si esto de definir a este principio como “principio de incertidumbre”, no tendrá que ver con el hecho de que algunos consideran que para poder tener certidumbres o certezas, es imprescindible poder medir y cuantificar todo. ¿Y que tal si hubiera otro modo de tener certezas?, ¿Y que tal si para movilizarse tras una utopía, no es necesario tener los planos y la maqueta de la ciudad ideal del futuro?… Otras cosas se me ocurrían con este interesante principio, una fue casi una alegoría; porque si las partículas más elementales no pueden medirse porque la luz modifica su trayectoria al observarlas, eso significa que la denominada “realidad concreta”, se moverá según como la iluminemos. Y diferente será nuestra realidad presente, si la seguimos mirando bajo la penumbra de la resignación y el nihilismo, que si la iluminamos con una utopía lanzada al futuro.

               En todo caso, creo que será interesante que, en todos los ámbitos de la sociedad, el arte y la cultura, quienes sientan la necesidad de un cambio, la necesidad de crear una nueva cultura que nos saque del sin sentido y de la violencia, que confíen en ese ancestral clamor interno, se pongan de pie y caminen hacia lo que sienten verdadero. Y que no tengan pudor en aspirar a cosas grandes, porque son las cosas grandes las que valen la pena. La trascendencia, vale la pena. Vivir con sentido, vale la pena. Borrar el sufrimiento de la faz de la tierra, es un proyecto que vale la pena. Lo demás, son pequeñeces. Y está claro que sentir convicción interna, y ponerse de pie con resolución, no implica imponer las propias verdades a otros. Pero también está claro, que para ponerse de pie detrás de un sueño, no es necesario andar pidiéndole permiso a cada escéptico que se nos cruce en el camino.  

         Finalmente, quisiera terminar esta ponencia, citando el texto de un graffiti que apareció a fines del milenio pasado en algún lugar de Latinoamérica, tal vez escrito por alguien que se había hartado del pantano postmoderno:

         “¡Basta de realidades, queremos utopías!”
     
     

                                             Guillermo Sullings

                                                   22/09/2007

    PeajeRealmente en este tema de los derechos de autor y las patentes se nota el choque de dos mundos, el que ya está en gran parte muerto, y el que está naciendo.

    En este nuevo mundo la gente quiere poder compartir, utilizar la información, el conocimiento y la experiencia sin barreras, sin la gran traba que significa la especulación. Si uno pudiera por unos instantes imaginarse un mundo sin la especulación, la competencia y las barreras actuales, donde la gente colaborara abiertamente para nutrir con su impronta, visión, sensibilidad, conocimiento y experiencia, distintos proyectos en cualquier parte del mundo, entonces la evolución del ser humano se multiplicaría -por decir un numero- por 10 quizás.

    Un buen ejemplo, la investigación y desarrollo de las tecnologías informáticas no sale a la luz en tiempo y forma porque la economía de mercado obliga a que primero hay que agotar el stock de las tecnologías ya producidas, y por estrategias nuevamente de mercado hay que ir sacando la mayor ganancia de cada tecnología antes de inyectar las nuevas en el mercado. Si hoy no existiera esto, estaríamos utilizando computadoras varias veces más económicas y poderosas. La especulación de las “leyes de mercado” lo impiden.

    Pero volviendo al punto que trata este artículo… si escribo y publico este artículo es porque detras mío hubo muchísimas personas que aplicaron tiempo y energía creadora para que en una secuencia y cadena evolutiva se haya logrado cada elemento que compone la computadora que uso, la electricidad que es producida y distribuida hasta mi casa y un largo etcétera que me permite llegar a ustedes. Soy parte de una cadena evolutiva y -lo que no sucede a menudo o casi nunca- debemos entender que somos un paso en el camino de la evolución, y por lo tanto el derecho de poner una “cabina de peaje” en ese camino, para que los que vengan detrás me paguen por pasar por aquí, si se lo mira bien, es un absurdo, un abuso, es injusto, es inmoral, es violento. Nadie puede crear nada, sin utilizar el “peldaño” de la evolución sobre el cual está parado, y al utilizar una patente, se está frenando la evolución ya que el uso de determinados inventos solo es posible por el pago de regalías, y quienes quieren crear algo excelente sobre tecnologías patentadas no pueden hacerlo sin pagar o hacer algo considerado ilegal en el esquema actual!.

    Todo esto esta claro es una de las millones de distorciones y trabas que produce el sistema Capitalista pero es además la falta de evolución del ser humano que aún sentimos y vivimos esto como algo de lo más normal y lógico, cuando si se lo evalúa unos poco instantes, saltan rápidamente estos sinsentidos.

    Pero también veamos el lado bueno, estas cosas hoy saltan porque en el interior de muchas personas empieza esto a generar un “ruido” un “malestar”. El copiado de libros, música, programas, películas, y muchas otras cosas ya no es sentido como algo ilegal, por más que eso digan las leyes, sino como un acto casi de “justicia”, casi como un derecho a poder tener iguales oportunidades en el acceso a la información y las oportunidades que esta informacion- programas – conocimiento… genera.

    En este sentido aplaudo al proyecto Creative Commons (aunque aún no toca temas de fondo) y a todas las personas que hoy estas licencias, cuyo su máxima expresión es la Wikipedia y todo el grupo de cientos de miles de enciclopedistas que trabajan para que el conocimiento sea de acceso gratuito y público, aplaudamos esa visión y esa sensibilidad, aplaudamos esa evolución humana!

    Artículos anteriores