Acción social, desarrollo profesional, y reflexiones – Mar del Plata – Argentina
24 dic

Un mundo con guerras, ése ha sido el mundo en los últimos siglos.
Guerras coloniales, guerras imperiales, guerras interimperialistas, guerras étnicas, guerras religiosas; la guerra dejó de ser un medio para constituirse en una forma de ser de varios países, como instrumento de conquista, de fortalecimiento de sus economías, de imposición de su hegemonía imperial.
Un mundo con guerras ha sido el mundo del dominio de la búsqueda ilimitada de ganancias, de la explotación desenfrenada de los recursos naturales, de la superexplotación de los trabajadores, del uso de la tecnología para acumular más riqueza y no para la conquista del bienestar de la humanidad.
El fin de la “guerra fría” y de la bipolaridad entre dos superpotencias no significó el advenimiento de la paz y de la resolución armoniosa de los conflictos. Al contrario, representó el recrudecimiento de las aventuras bélicas, en particular con las guerras del Golfo, de Yugoslavia y de Afganistán, en la realidad masacres de adversarios claramente inferiores y principalmente bombardeos de poblaciones civiles.
Los atentados terroristas del 11 de septiembre tuvieron como respuesta la instauración del terror como forma de relación entre los países, en sustitución del derecho internacional, hasta allí precariamente vigente. Estados Unidos de América -protagonistas principales, directos o indirectos, de prácticamente todos los conflictos bélicos existentes- pasó a imponer por la fuerza su voluntad, por el bombardeo, por las amenazas, por la asunción del papel de juez y policía del mundo.
Mientras tanto, un clima de nueva “guerra fría” fue instalado en el mundo. Palestina es devastada, la Operación Colombia se profundiza, las relaciones entre India y Pakistán se deterioran, varios gobiernos asumen la postura de militarización de los conflictos -como, entre otros, el mexicano en relación a Chiapas y el español en relación al País Vasco. Las Naciones Unidas son vaciadas, las otras potencias capitalistas y casi todos los otros gobiernos del mundo delegan en Estados Unidos la función de agentes del terror permanente o toleran la generalización de la arbitrariedad y de la violencia, que es como decir al mundo que la ley del más fuerte se impondrá siempre.
El aumento de la desigualdad en el mundo, la extensión del proceso de exclusión social y de miseria funcionan cada vez más como caldo de cultivo para que conflictos que podrían ser resueltos de forma pacífica desemboquen en conflictos violentos, reforzando el clima de guerra que tanto interesa a los que la promueven para lucrar con ella.
Y sin embargo, un mundo sin guerras es posible. Posible e indispensable, si la humanidad quiere tener futuro.
Un mundo sin guerras es posible, a condición de la existencia de un organismo internacional con poder y legitimidad para intermediar los conflictos con justicia y equidad, que represente la voluntad mayoritaria de la humanidad de forma democrática. Ese organismo puede ser la ONU, en caso de que sea democratizada, terminando con el poder de veto de potencias imperiales que arrogan el derecho de ser miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
Un mundo sin guerras es posible, si se elimina la industria de armamentos y si sus millonarios recursos fueran transferidos para atender las necesidades básicas de la mayoría de la humanidad, hoy marginada del acceso a lo que el mundo tiene condiciones de producir.
Un mundo sin guerras es posible, si fueran abolidas las deudas externas ilegítimas y eliminados los “paraísos fiscales”, donde son lavadas las suculentas ganancias de la industria bélica -entre otras formas clandestinas-, y se destruyeran las redes de financiamiento de gran parte de los conflictos mundiales, abastecidos por el armamento producido por las mayores potencias económicas del mundo, las mismas que detentan el poder de veto en las Naciones Unidas.
Finalmente, un mundo sin guerras es posible, si el mundo es reconstruido sin potencias hegemónicas, atendiendo a la multiplicidad y diversidad de la humanidad, sin predominio de unas sobre las otras. Un mundo sin guerras será un mundo sin hegemonismos, será un mundo con un poder mundial democratizado, apoyado en procesos de integración regional, que exprese los intereses de la gran mayoría de la humanidad.
Un mundo sin guerras es posible y necesario para que los hombres y las mujeres vivan en paz, en armonía, en condiciones de justicia y de igualdad, para que la humanidad se apropie de su destino y construya un mundo en el cual quepan todos los mundos.
Porto Alegre, Rio Grande do Sul, Brasil, 3 de febrero de 2002
8 dic
Este texto llega por un amigo humanista de Bolivia y les pido, se que es largo, se que puede resultar un poco aburrido en principio, pero es SUMAMENTE importante que nos informemos y no seamos ni víctimas ni victimarios de los grandes medios de comunicación que responden a los intereses de multinacionales y gobiernos del norte.
Aquí va el texto, MUY bueno:
ALGUNAS RAZONES PARA DARLE EL “SI” AL PROYECTO DEL M.A.S
Enrique Mac Lean SorucoQuiero empezar aclarando que no soy militante del M.A.S. En las elecciones presidenciales no voté por Evo Morales. En las elecciones para Asambleístas y Autonomías voté nulo, porque no creía que existía necesidad de una reforma total de la Constitución y que este emprendimiento generaría violencia y división entre los bolivianos. Antes de la aprobación en grande del proyecto de Constitución envié un artículo a un medio de prensa de circulación nacional (que no fue publicado) haciendo fuertes críticas al gobierno y a la población en general por esta obsesión en la aprobación de una nueva Constitución. He participado dos veces en las giras para la presentación de propuestas a las comisiones de la Asamblea Constituyente y aún así he quedado con una sensación de insatisfacción.
Esta sensación y desencanto con el proceso constituyente se fundó en la poca apertura de los Constituyentes con los que pudimos dialogar y una impresión de falta de apoyo técnico a su trabajo que derivó posteriormente en el temor personal de que la nueva Constitución incluyera artículos peligrosos que disminuyeran el nivel de protección de derechos y garantías, o que crearan una estructura orgánica autoritaria de Estado contraria a los principios fundamentales del modelo democrático y republicano, en el cual creo y tengo plena confianza.
Hoy deseo admitir que mi temor fue y es infundado. He leído los 408 artículos de la Constitución Política del Estado aprobada en grande por la Asamblea y en un balance general, creo que existen más aciertos que deficiencias. Entre las deficiencias que encontré:
Demasiada complejidad en el diseño de autonomías departamentales, regionales y municipales. La ambigüedad en esta parte de la normativa puede producir conflictos políticos entre las autoridades de dichos niveles.
Posibilidad de reelección consecutiva del Presidente de la República. Existen países que admiten reelección pero establecen un límite de reelecciones consecutivas, lo cual debería haberse incluido en la nuestra.
Ampliación del delito de traición a la patria a actos de enajenación de recursos naturales.
Retroactividad de la ley en la persecución de actos de corrupción.
Todas las deficiencias precitadas pueden ser corregidas en la regulación legal de dichas disposiciones o en futuras reformas
constitucionales parciales, por tanto no son deficiencias de fondo que comprometan la esencia del modelo democrático-republicano. La verdad es que la mayor parte de las deficiencias del proyecto son errores de expresión, gramática y ortografía. En el fondo, la mayoría de sus disposiciones dogmáticas (principios, derechos y garantías fundamentales) y orgánicas (estructura y atribuciones de los órganos del Estado) evidencian una innegable profundización del modelo democrático y republicano. Quiero destacar algunas normas ícono que evidencian avances en la profundización del modelo democrático-republicano:La búsqueda de la paz como ideal supremo del Estado, el énfasis en la obligación del Estado de regirse conforme a la doctrina de la no-violencia y el rechazo permanente a la discriminación en cualquier forma (esto incluye el rechazo a la discriminación de los blancos, opositores o anti-evistas por el hecho de ser tales). La institución de la oralidad y la inmediatez como principios rectores para toda la actividad judicial (ordinaria y comunitaria). Estos dos principios pueden servir para desmantelar el anquilosado aparato burocrático, corrupto e ineficiente de administración de justicia y reemplazarlo por un modelo más accesible, eficiente, barato, rápido, transparente y legítimo en cuanto a solución de conflictos en cualquier materia. Si entendemos que la no-violencia es un principio rector de la Constitución, dicho principio rige tanto para la justicia ordinaria como para la comunitaria (para quienes tienen la falsa idea de que la justicia comunitaria es la autorización del linchamiento). La posibilidad de control social directo sobre la función pública, incluyendo la iniciativa legislativa ciudadana y la ampliación del referéndum para la aprobación de tratados internacionales importantes, uso y disposición de los recursos naturales, revocatoria de mandato de funcionarios electos y reforma de la Constitución. Todas estas formas de participación democrática en aspectos claves de la gestión gubernamental no es otra cosa que fortalecimiento de la democracia. El reconocimiento supra-constitucional de los tratados de Derechos Humanos que ofrezcan mayor protección a las personas que las normas internas. Esto hace que ninguna ley pueda disminuir o distorsionar la protección que otorgan importantes tratados como el Pacto de San José de Costa Rica o el Pacto de Derechos Civiles y Políticos. La oficialización de todas las lenguas nativas y la obligación de los funcionarios públicos de conocer y hablar una de ellas además del castellano. Este deber público es un paso interesante para que, a través de la comunicación lingüística se promueva mejor atención estatal a los peticionarios de todos los rincones del país. Priorización de financiamiento en programas de educación, salud y medioambiente (esto significa que el Poder Legislativo está obligado por mandato constitucional a asignar más recursos a estos rubros que a ítems burocráticos e inservibles de menor prioridad). Creación de acciones judiciales constitucionales directas que permitan al ciudadano común activar la fiscalización del Poder Judicial sobre la actividad administrativa del Estado (acción de cumplimiento y acción popular). Esto favorece el principio republicano de división y control de poderes. Preservación plena de los derechos de propiedad, intimidad y libertad de expresión (si no me cree, lea los artículos pertinentes). Incorporación del sufragio universal para elección de autoridades jerárquicas del Poder Judicial, Consejo Electoral y Control Administrativo Judicial, en coordinación con la actividad parlamentaria de preselección. Esto reduce el riesgo de que las cúpulas del Poder Judicial se conviertan en logias y oligopolios de abogados descomprometidos con la población de base, y permite la fiscalización inter-poderes antes inexistente, así como la fiscalización popular sobre el cumplimiento de objetivos de gestión de las autoridades judiciales. Ojo: la Constitución en este sentido no vulnera la independencia judicial en cuanto al contenido de los fallos y sentencias, sino que mejora y democratiza el control de la eficiencia del trabajo judicial en cuanto a celeridad, probidad, transparencia y vocación de servicio en la gestión de los conflictos humanos. Existe suficiente flexibilidad constitucional para regular a nivel legal el deber de las autoridades judiciales electas quienes, sin comprometer el futuro contenido de sus fallos, puedan ser elegidos por el pueblo en función a criterios de confianza y probidad además de someterse a permanente evaluación en cuanto a la oportunidad, celeridad, transparencia y legitimidad de los servicios judiciales que prestan. Abolición del sistema de elección presidencial a través del voto congresal. La elección presidencial se daría ahora por obtención de la mayoría absoluta de votos o por voto superior a 40%, siempre que exista diferencia superior de 10% con la segunda candidatura, caso contrario se llama a segunda vuelta con las dos primeras candidaturas por mayoría simple. Esto elimina que el voto popular se transe y distorsione en coaliciones políticas y cuoteos vergonzosos que contaminaron las dos primeras décadas de vida democrática de nuestro país. Estos son algunos de muchos otros aciertos destacables que ameritan, a mi juicio, apoyar el proyecto constitucional aprobado por el M.A.S y sus aliados políticos. Es por demás oportuno que en estos momentos de crisis los sectores de oposición que no compartan este criterio lleven el debate sobre sus discrepancias con los temas de fondo de este proyecto y eviten centrar la discusión en que la Constitución haya “nacido muerta” por el incumplimiento de formalidades no sustanciales (plazos de convocatoria, sede, o ausencia voluntaria de los miembros de la oposición) o por la pésima actuación policial en Sucre.
1 Este es el momento para consensuar y aprobar los temas que no generen disenso y exponer los temas de fondo que sí lo generen, para que después de dicho debate reflexivo e informado, se deje que la mayoría de los Asambleístas en voto democrático decidaqué tipo de Constitución va ir a referéndum, a consulta de nosotros, pueblo votante.
Por lo pronto, quienes tenemos la poderosa arma del voto estamos en la obligación cívica y moral de hacer una profunda y dialogada lectura reflexiva de este proyecto en grande y de los artículos que se aprueben en detalle, dejando un lado la comodidad de la pereza o el prejuicio. Esto significa dejar que la decisión nuestra no dependa únicamente de la simpatía o antipatía política. Después de leer
2, reflexionar y recibir consejo técnico-jurídico podremos decidir responsablemente, es decir, informados y concientes de las implicancias de nuestra decisión, si corresponde apoyar u oponernos al proyecto de Constitución que apruebe la plenaria. Caso contrario, si tomamos partido antes de hacer esta reflexión previa seremos votantes truchos, vándalos tirabombas, promotores de violencia con disfraz de “ciudadanos” e irresponsables imitadores de los políticos charlatanes que hacia la izquierda o la derecha utilizan el debate constituyente y el apoyo popular desinformado para sabotear codiciosamente a sus enemigos políticos, serrucharles los espacios de poder sin otra intención que ganar territorio en la arena política a través de artimañas, tinterilladas y sin tocar argumentos sólidos de fondo que puedan orientar e iluminar el voto popular al momento de ir a las urnas.
Muy bueno Enrique! gracias por esta explicación tan detallada y tan clara.
Un abrazo
12 nov
El siguiente es un compromiso ético que se realizó con los participantes del Foro por el Desarme Nuclear Mundial, en Madrid, los días 3, 4 y 5 de Noviembre de 2007. Muy Bueno!
Introduccion : explicaciones a los asistentes
El humanista y científico Salvatore Puledda realizó el 7 de enero de 1989 en Florencia, la capital del humanismo histórico, un homenaje a Galileo Galilei, Giordano Bruno y otros precursores de la ciencia de hoy. En aquella ocasión se hizo manifiesto un compromiso entre los asistentes, el de luchar decididamente para que el avance de la ciencia se ponga al servicio del ser humano.
Algunos amigos han manifestado su interés de asumir a su vez, un compromiso similar.
Lector:
Estamos en un mundo en el que algunos están dispuestos a vender su conocimiento y su saber para cualquier finalidad y a cualquier precio. Estos han cubierto nuestro planeta con máquinas de muerte. Otros han utilizado el propio ingenio para inventar nuevos medios a fin de manipular, acallar, adormecer la conciencia de la gente y de los pueblos.
También están los hombres y mujeres que han utilizado la Ciencia y el Conocimiento para aliviar la fatiga y el hambre, el dolor y el sufrimiento de la Humanidad, para arrancar la mordaza de la boca de los oprimidos, para darles voz y darles confianza.
Hoy, en los albores del tercer milenio de Occidente, la sobre vivencia de toda la especie humana está amenazada y sobre la Tierra, nuestra casa común, se cierne la pesadilla de la catástrofe ecológica y la hecatombe nuclear.
Por lo que pedimos desde aquí a todos los científicos, investigadores, profesionales y educadores del mundo utilicen sus conocimientos para exclusivo beneficio de la Humanidad.
Asistentes:
Me comprometo (juro) frente a mis amigos, profesores, familiares y compañeros a no utilizar jamás en mi vida los conocimientos que recibidos y los aprendizajes futuros para oprimir a seres humanos, sino por el contrario aplicarlos para su liberación.
Me comprometo a trabajar para la eliminación del dolor físico y del sufrimiento mental.
Me comprometo a impulsar la libertad de pensamiento y el aprendizaje de la práctica de la no-violencia buscando “tratar a los demás como me gustaría ser tratado”.
Lector:
El buen concomimiento lleva a la justicia
El buen conocimiento evita la confrontación
El buen conocimiento lleva al dialogo y la reconciliación.
Hacemos un llamamiento desde aquí a todas las universidades, institutos de investigación, liceos, colegios para que se instituya este compromiso ético, análogo al que Hipócrates creó para los médicos, a fin de lograr que el conocimiento se utilice para vencer el dolor y el sufrimiento, para humanizar la Tierra.
Aquí les dejo los dos archivos:
3 nov
Como saben, estoy participando de la organización internacional Mundo Sin Guerras y sin Violencia y a su vez hace un tiempo que veníamos hablando con amigos de varias partes del mundo sobre esta cuestión de humanizar el trabajo, las empresas, y la generación de un circuito integrado entre la vida laboral y la vida de acción social.
Pues bien, estas dos cosas fueron madurando hasta que me di cuenta que era posible unir ambas cosas, y lanzar este proyecto que se lleva por nombre “Red Internacional de Empresas por la Paz Mundial”.
Realmente si lo vemos objetivamente la mayor estructura humana organizada y de comunicaciones que existe en este mundo es de empresas, pero aún así la mayoría de las empresas no realizan una actividad que aporte al bien común, o en este caso al retroceso del armamentismo, al avance de la paz mundial y la no-violencia. Las empresas y de igual forma sus miembros, se han convertido en meros productores de recursos económicos, de un simple medio de supervivencia en muchos casos, o una maquinaria de avance sin escrúpulos. En cualquiera de estos casos podemos decir que una empresa que no conecta con el bien común es una empresa sin alma, es simplemente un engranaje de un Sistema económico y un Sistema social.
Pero en el mundo que queremos vivir no queremos violencia, inseguridad, guerras… ¿qué estamos dispuestos a aportar para que eso suceda?
Este emprendimiento busca integrar, enlazar e interconectar empresas, pero en toda empresa hay seres humanos, historias de vida, culturas que valen la pena ser contadas y ser conocidas. El mundo es intolerante con lo desconocido, le teme a lo desconocido, pero que pasa si ponemos luz en otras culturas y en el camino podemos todos conocernos mejor y entablar amistades, y relaciones de ayuda recíproca, y acciones conjuntas que beneficien a grandes conjuntos? estaremos uniendo al hombre emprendedor con el hombre humanizador. Aquel que puede lograr una diferencia positiva para el mundo!
Pero al leer esto que parece muy sobre dimensionado podrán preguntarse:
¿Qué aporte puedo yo hacer por la Paz Mundial desde donde estoy?
Voy a tomar un ejemplos ya existentes:
1. Un muy buen amigo mío que conozco desde los 6 años (Sebastián) hoy tiene una empresa que desarrolló un sistema para enviar profesionalmente correos electrónicos a listas de suscriptores (jetmails.com). Al invitarlo a el y su socio (otro gran amigo que vive hoy en Madrid) me dicen que sí, y donan a la Red el uso del sistema y créditos que servirán próximamente para enviar un Boletín quincenal. En poco tiempo estoy convencido que podremos llegar a un número de 10.000 suscriptores que por reenvíos y publicaciones puede llegar a 10 veces ese número, unas 100.000 personas en todo el mundo. Esto puede producir un efecto cadena en cualquier momento que haga que una determinada información circule rápidamente a millones. Toda esta secuencia no es ciencia ficción. Es absolutamente factible. ¿Y cómo se inició todo? gracias al aporte de dos personas al permitirnos utilizar una herramienta, al servicio de una causa, en conjunto con otros, dentro de un plan mayor, con un impacto internacional.
Cualquier empresa, profesional, o persona con oficio y ganas de aportar al conjunto puede realizar un aporte de enorme importancia y que en conjunto puede impactar positivamente en cientos, miles y hasta millones de personas, al hacerlo a través de un canal como el de esta Red que estamos fundando.
Así que entonces, la invitación es a sumarse a través de nuestro sitio web. Los esperamos!
6 oct
Un mensaje es para invitarlos a visitar este FANTÁSTICO blog que Hernan Zin está realizando para el periódico 20 minutos de España.
http://blogs.20minutos.es/enguerra
Para entender la guerra, y rechazarla de plano, hay que lamentablemente mirarla cara a cara. Lo hice por años durante mi adolescencia leyendo mucho material sobre guerras. Eso, al contrario de lo que muchos creerían, no me hizo violento, me convirtió en un asérrimo luchador por la paz, y de allí que hace años participo en el Movimiento Humanista, y ahora puntualmente en la organización humanista Mundo Sin Guerras y sin Violencia (www.mundosinguerras.org).
Lamento tener que decir que todos somos responsables por las guerras en mayor o menor medida. Hay ejecutores claros, y grandes beneficiados por las guerras, pero la mayoría nos perjudicamos, y somos los pueblos quienes tenemos poder para detener a cualquier gobierno violento, y de cambiar nuestras constituciones para eliminar las guerras como forma de solución de conflictos así como lo hizo Bolivia de la mano de Evo Morales y su valiente pueblo. Lamentablemente Hollywood y los medios -entre otros- nos vendieron eso de que si nos enfrentamos nos “ponen los portaviones en la costa y nos bombardean”. Y miramos para otro lado, y mientras hacemos zapping y nos distraemos con la secundariedad de turno, un ser humano esta muriendo en una guerra. En este mismísimo instante en que termines de leer este párrafo va a haber muerto alguien, y otros tantos habrán quedado “muertos en vida” a partir del daño psicológico del cual difícilmente se puedan recuperar.
Cuánto tiempo más vamos a tolerar este mundo violento? no es después el momento, es ahora.
Y sinó visiten el blog que les propongo y hechen una mirada a las guerras y conflictos del mundo hoy, a través de los ojos de un fotoperiodista de primer nivel.
Y si te decidiste por hacer algo, pues me dejas un mensaje.
Y por supuesto, perdón si mi mensaje es un poco frontal, pero te invito entonces a leer este post de Guillermo Sullings.
Un año de viaje en guerras:
Un abrazo
27 sep
FORO ARGENTINA NO VIOLENTA 2007
PANEL DE SOCIEDAD. ARTE Y CULTURA-PONENCIA GUILLERMO SULLINGS
Hace poco más de un mes, en ocasión del aniversario de los bombardeos a Hiroshima y Nagasaki, en un acto organizado por nuestra Fundación “Mundo sin Guerras”, comentábamos entre otras cosas, la influencia que tenían los medios de difusión masiva, en particular el cine y la TV, a la hora de condicionar a la opinión pública, respecto a quienes son los “malos” y quienes son los “buenos”. Y este condicionamiento, como efecto de esa propaganda, genera violencia, discriminación y también insensibiliza a la gente respecto de las masacres cuyas víctimas pertenezcan al bando de los “malos”. Decíamos que por efecto de esa propaganda, la opinión pública mayoritaria recordaba tales bombardeos, no como el genocidio que significaron, sino como acciones militares “necesarias para terminar con el conflicto”. Estos “señores malos”, contra los cuales pareciera justificarse todo tipo de violencia y genocidios, a veces fueron japoneses y alemanes, otras veces soviéticos y vietnamitas, y más recientemente musulmanes. Por acción de este formidable aparato propagandístico-cultural, mucha gente “digiere aceptablemente” las masacres llevadas adelante por los ejércitos invasores, por ser “acciones bélicas legales” de ejércitos regulares; y por el contrario, rechaza las acciones del “bando malo” por su manifiesta crueldad y cobardía terrorista.
Pero no son solamente las guerras, los hechos de violencia bendecidos por la cultura mediática. El incentivo al consumismo irracional, la competencia feroz, el individualismo, la sociedad de ganadores y perdedores, y a todos los valores funcionales al desarrollo del sistema imperante, también tienen su correlato de violencia de todo tipo, a través del resentimiento social, la fragmentación, la marginación y la discriminación. Cabe preguntarse entonces, como es posible que un sistema de propaganda tan burdo y grotesco, siga surtiendo efecto sobre la subjetividad de las personas, habida cuenta de sus nocivos efectos. Evidentemente, hay una predisposición cultural a aceptar pasivamente tal influencia, sin la menor crítica o auto-crítica. Y en ese sentido está claro, que el nivel cultural (y no estamos hablando de nivel educativo), es de una gran pobreza; basta observar cuales son los programas televisivos de mayor raiting en nuestro país, para darse una idea. Y uno podría responsabilizar de ello a quienes producen esos programas, que en definitiva son empresarios que ganan dinero con lo que la gente consume. Porque siendo sinceros, hay mucha gente que aún teniendo otras opciones, elige permanentemente lo burdo, en una suerte de “abandono cultural”.
Sin embargo, este fenómeno no es nuevo; siempre ha habido “pan y circo” para distraer a la gente. Pero en otras épocas, además del circo, también había sectores de la población que tenían otras inquietudes, y poco a poco se constituían en vanguardia, contagiaban sus aspiraciones de una sociedad mejor a muchos otros, y se ponía en marcha una dinámica que terminaba haciendo avanzar a las sociedades. No importa si algunas veces esas vanguardias eran los intelectuales, o eran los jóvenes, o los trabajadores, o los artistas; lo claro es que tales vanguardias dinamizaban la evolución social. La pregunta sería entonces ¿dónde están hoy esas vanguardias?, y si las hay ¿dónde está su capacidad de contagiar a otros, para llegar a una masa crítica que genere cambios culturales? En la década del 60, hubo una gran dinámica social merced a la acción de estas vanguardias. Hubo en el mundo un mayo francés y en Argentina un Cordobazo, donde estudiantes y trabajadores produjeron grandes movilizaciones en busca de cambios profundos. No eran solamente reclamos puntuales, se proclamaba “la imaginación al poder”. Por su parte el Movimiento Hippie, se rebelaba contra la sociedad burguesa y sobre todo contra la guerra y la violencia. La utopía del Flower Power, la búsqueda de la sociedad del amor y la paz, también produjo mucha movilidad entre los jóvenes. También hubo mucha dinámica en lo político, y aunque muchos hayan creído equivocadamente que utilizando las armas se podría resolver la violencia en el mundo, en el fondo se aspiraba a un cambio total. Desde luego que hubo liderazgos, en lo político, en lo estudiantil, en lo filosófico, en el arte y en la música. Pero esos liderazgos pudieron manifestarse porque había conjuntos humanos que estaban convencidos que podría lograrse un gran cambio, y estaban dispuestos a movilizarse colectivamente detrás de ese sueño. No estamos discutiendo éxitos y fracasos, estamos rescatando ese factor de movilización social, esas imágenes conjuntas de una transformación social. Y hoy eso parece estar ausente, o al menos ha estado ausente en los 80 y los 90, y si bien ahora aparecen algunos indicadores de que mucha gente siente la necesidad de un cambio, no aparecen a la vista imágenes que movilicen a grandes conjuntos, salvo en coyunturas efímeras.
Pareciera ser que algunos de los fracasos en las aspiraciones de la cultura de los 60, nos hubieran dejado en el pantano de la cultura de la Postmodernidad. Y digo pantano, porque por lo general se habla de “corrientes culturales”, pero las corrientes dan la imagen de un torrente que avanza, venciendo resistencias y sumando afluentes. En cambio la Postmodernidad, se parece más a las aguas estancadas. Las aguas estancadas del individualismo, del escepticismo, el relativismo, y sobre todo la negación de toda posibilidad de cambios profundos. Tal como dice Lipovetzky, la Postmodernidad es la “segunda revolución del individualismo”. Pero ya no se trata solamente de aquel individualismo materialista fomentado por el viejo liberalismo, funcional al sistema económico, que desde luego sigue existiendo. Ahora también quienes dicen buscar alternativas, quienes intentan definirse como la “contra cultura”, lo hacen de modo individualista y fragmentado. Para los postmodernos pareciera ser un mérito renegar de la posibilidad de toda cosmovisión, desconfiar de los grandes relatos, resistirse a ser parte de algo en lo que se sientan etiquetados. Está bien visto ser nihilista, incrédulo, vivir el presente, y jugar a desentenderse de todo. Está bien todo lo que sea subjetivo y relativista, y cualquier convicción es confundida con absolutismo. Estamos ante una cultura narcisista en la que cada cual cree utilizar al máximo sus libertades individuales, mientras que el sistema restringe cada vez más su campo de acción. Es como una gran prisión con celdas individuales, donde cada uno cree ser libre porque en su celda hace lo que quiere, con su cuerpo, con sus pertenencias y con su miserable vida, aunque jamás pueda ver el sol.
Y desde luego que en una sociedad de individuos aislados y apáticos, la maquinaria del sistema sigue avanzando, y nos aproxima a lo que Beck denomina la “Sociedad del riesgo”, porque cada vez es más probable una catástrofe social, o ecológica, o nuclear, sin que nadie pueda impedirla, porque la sociedad no tiene mecanismos para prevenir y frenar su propio suicidio colectivo. Y en esta era del desencanto y del alma desilusionada, parece difícil salir del círculo vicioso. Está difícil proponer ideales, a quienes creen que han muerto las ideologías; o proponer pensar en el futuro a quienes creen que solamente importa el presente; proponer grandes cambios a quien desconfía de toda propuesta. Está difícil comunicar un proyecto de transformación, porque todas las palabras antes cargadas de sentido, ahora se nos aparecen como consignas gastadas, y todos los proyectos imaginables, se parecen a viejos intentos ya fracasados, al menos desde la pesimista visión de la cultura postmoderna.
Estamos en un problema, porque aún los que sienten la necesidad de salir de este pantano, no encuentran una nueva imagen que los motive, y mucho menos que les sirva para motivar a otros. Y es que toda imagen con la que se quiera dibujar una utopía, necesariamente tendrá elementos ya conocidos. El propio Tomás Moro, quien acuño el término utopía en su significado actual, cuando se imaginaba esa sociedad ideal, se la imaginaba con siervos y esclavos, cosa que hoy nos parece una gravísima contradicción. Pero así veía la sociedad ideal un inglés de hace 500 años. ¿Cómo debería verse hoy para movilizarse tras ella?- No me hablen de palabras gastadas, dirán algunos-. -Háblenme de algo nuevo, pedirán otros-. Como si se tratara de comprar un nuevo modelo de automóvil.
Pues yo creo que quizá, no tengamos que esperar movilizarnos por algo novedoso. Tal vez lo que nos pueda movilizar y sacar de este pantano, sea lo más antiguo. Tal vez sea aquello que alguna vez sintió el primer simio, el primer primate que se puso de pie para poder mirar al cielo y así transformarse en humano. Y luego se puso de pie otro, y diez más y cien más, y finalmente todos. Tal vez eso aún esté vivo dentro de nosotros y hoy nos ayude a salir de este pantano y poder dar un nuevo salto. Claro que tal vez, es algo que no se ve, que no es sencillo transmitir con las palabras, y mucho menos se puede apresar.
Y hablando de cosas que no pueden apresarse, me resultó curioso que, leyendo algunas cuestiones acerca de esta cultura de la Postmodernidad, encontré que algunos postmodernos hacen suyo uno de los principios de la física cuántica. El principio de incertidumbre cuántica de Heisemberg. Este principio dice algo así como que no es posible medir la posición y velocidad de las partículas más elementales, porque para poder observarlas hay que iluminarlas, y al hacerlo los fotones colisionan con las partículas y las desvían. Supongo que algunos postmodernos consideran que esto abona la teoría de que si todo es incierto y no son posibles las respuestas integrales, entonces lo más sensato es el escepticismo. Claro, uno de física no sabe nada, pero de pronto me preguntaba, si esto de definir a este principio como “principio de incertidumbre”, no tendrá que ver con el hecho de que algunos consideran que para poder tener certidumbres o certezas, es imprescindible poder medir y cuantificar todo. ¿Y que tal si hubiera otro modo de tener certezas?, ¿Y que tal si para movilizarse tras una utopía, no es necesario tener los planos y la maqueta de la ciudad ideal del futuro?… Otras cosas se me ocurrían con este interesante principio, una fue casi una alegoría; porque si las partículas más elementales no pueden medirse porque la luz modifica su trayectoria al observarlas, eso significa que la denominada “realidad concreta”, se moverá según como la iluminemos. Y diferente será nuestra realidad presente, si la seguimos mirando bajo la penumbra de la resignación y el nihilismo, que si la iluminamos con una utopía lanzada al futuro.
En todo caso, creo que será interesante que, en todos los ámbitos de la sociedad, el arte y la cultura, quienes sientan la necesidad de un cambio, la necesidad de crear una nueva cultura que nos saque del sin sentido y de la violencia, que confíen en ese ancestral clamor interno, se pongan de pie y caminen hacia lo que sienten verdadero. Y que no tengan pudor en aspirar a cosas grandes, porque son las cosas grandes las que valen la pena. La trascendencia, vale la pena. Vivir con sentido, vale la pena. Borrar el sufrimiento de la faz de la tierra, es un proyecto que vale la pena. Lo demás, son pequeñeces. Y está claro que sentir convicción interna, y ponerse de pie con resolución, no implica imponer las propias verdades a otros. Pero también está claro, que para ponerse de pie detrás de un sueño, no es necesario andar pidiéndole permiso a cada escéptico que se nos cruce en el camino.
Finalmente, quisiera terminar esta ponencia, citando el texto de un graffiti que apareció a fines del milenio pasado en algún lugar de Latinoamérica, tal vez escrito por alguien que se había hartado del pantano postmoderno:
“¡Basta de realidades, queremos utopías!”
Guillermo Sullings
22/09/2007
13 sep
Queridos amigos, lindo sería poder estar en ese foro, no va a ser mi caso, pero si por casualidad estuvieras cerca o puedes participar, aquí está el video spot y el sitio web para informarte.
http://www.forohumanistalatinoamericano.org
Un abrazo
11 sep
Un lindo video para ver. Bolivia dió un paso importantísimo abriendo la puerta a una cultura de Paz a partir de modificar su Constitución eliminando las guerras como forma de solución de conflictos.
11 sep
Y claro está, para lograr esta no violencia y reconciliación, es muy importante este “presente” de Silo durante la inauguración del Parque La Reja en Buenos Aires:
Realmente este buen hombre, y amigo, ha intentado por mil y un medios (y lo sigue haciendo por suerte), hacernos llegar su mensaje… como ven en el video de hace 27 años, dice y amplía los mismos temas desde distintos ángulos, tonos, formas, y medios, en distintas oportunidades, ante distintos públicos, en distintos momentos históricos… espero, y esperamos todos los humanistas, que este momento histórico sea el que finalmente favorezca la difusión de este mensaje. Los acontecimientos van diciendo que sí… ojalá esta salida no violenta realmente cobre fuerza ante la salida violentista de los países armamentistas o fundamentalistas que ya conocemos porque los medios los difunden día y noche. Que círculo vicioso… ellos dicen poner lo que la gente consume, la gente consume lo que ellos ponen en pantalla sin tener mejores opciones… por suerte comienzan a surgir medios y programas alternativos humanistas y no violentos. Falta ver si logramos hacer que lleguen.
Un abrazo
11 sep
Y aquí, 27 años antes, Silo ya decía lo mismo, y lo seguirá diciendo, por supuesto!
Es la primera vez que veo este video, y si bien había leido este texto antes, que distinto es verlo a el diciéndolo con un tono más formal o algo asi como firme propio de él en esa epoca, y la nota de color la da ese buen señor que salta como resorte cuando el pide que se pongan de pie, muy bueno todo.
Un abrazo.
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