Podemos hablar de la falta de calidad de los autos, desatenciones, problemas de infraestrctura, de señalizaciones, de iluminación, imprudencias, falta de educación, corrupción, y un sinfín de razones y causas por las que se producen los accidentes que matan gente todos los días y dejan a otros tantos muertos en vida tras perder a sus hijos, padres, amigos… todas son ciertas y válidas, pero nadie habla de lo que realmente vale la pena hablar y que está detrás de todo esto:

la falta de conexión con en los demás, la falta de valorización de la propia vida y de la de los demás, el creernos inmortales cuando cláramente podemos morir en cualquier instante mientras estamos en la calle con tan solo distraerse unos segundos con el celular.

Cuando alguien va a 180 por una ruta y pasa a un auto en una curva, cuando un motoquero cruza una esquina a 60 km/h de noche sin frenar ni mirar y sin luces, cuando ves manejando a un señor de 70 años que ya debería haberse bajado hace rato y dejado de manejar, cuando una pareja va discutiendo mientras maneja uno de ellos, cuando hay niebla en una ruta y nadie hace nada para frenar el tránsito, cuando un colectivero cruza a 50 una calle sin siquiera tocar el freno, cuando alguien hace maniobras sin siquiera informar a nadie poniendo al menos el guiño, cuando alguien va manejando mal y distraido porque está sosteniendo el celular con una mano y manejando y pasando cambios con la otra, cuando alguien sale a la ruta dormido y maneja 12 hs seguidas con su familia, cuando alguien se toma varias cervezas sabiendo que tiene que manejar… qué hay detrás de todo eso? falta de valorización de la vida propia y de los demás, es la ingenuidad de creerse todopoderosos. Es la externalización de la violencia en todas sus formas, desde la violencia económica cuya especulación nos impide tener autos con todas las seguridades, ni nos permite tener todos autos en perfecto estado, pasando por un Estado que no nos provee rutas, calles, luminarias, y un sinfin de elementos básicos para manejar o transitar seguros, hasta la violencia psicológica y el stress que nos pone en situaciones y en estados donde manejar es una locura y una imprudencia.

Todo esto nos convierte en armas de un Sistema donde el valor y preocupación central NO es el ser humano, sino ni más ni menos que el dinero, y desde ahí todos estamos expuestos a estas cosas que menciono, y desde ahí todos somos repetidores y creadores de violencias, sea por acción como por inacción. Sí, incluso el no hacer nada por los demás porque a vos no te pasó nada es también violencia moral.

Entonces, el cambio por supuesto muchísimo más de fondo, y esa misma falta de conexión, es la misma que no nos permite entender que no debemos esperar estas soluciones sino que hay que crearlas, o sea, más que dedicarse a cuidar la propia “quintita” hay que preocuparse por todos, conectar con la humanidad en su conjunto y ver qué puede hacer uno como aporte para marcar una diferencia que impacte positivamente. Con unos pocos bien organizados el impacto es grande y muchas vidas comienzan a salvarse, muchas empiezan a cambiar, y con muchos empiezan a despertar. Imaginate que pasa si somos muchos.

Hoy más que nunca hace falta despertarnos y despertar a otros, para eso hay que ser agitador y cohesor. Agitar almas para despetarlas, cohesionar voluntades para aumentar su potencial en la acción.

SIN DUDAS, es más facil quedarse en casa haciendo zapping y decirse “que se jodan, que se las arreglen, a mi no me pasó”, pero lamentablemente esta es la más deshumanizante de las opciones, y así de deshumanizado esta hoy el mundo. Recién cuando el accidente pasa, cuando el hijo muere, recién ahí las cosas se vuelven claras y arman asociaciones, hacen reuniones, prensa, y sólo porque perdieron a ese ser querido se lanzan en una acción decidida hacia el mundo “para que no les pase a otros”. Pero podría uno preguntarse alguna vez? es realmente necesario esperar a la tragedia para esto, si no tengo tragedia entonces esta bien hacer “mi vida” y que los demás no me importen?

Yo no tuve accidentes de tránsito desde hace años que manejo, nunca produje ningún accidente, ningún familiar murió en uno, tengo tres hijos y una esposa vivos y sanos, y perfectamente podría simplemente “hacer zapping”. Pero entre hacer zapping y marcar una diferencia informando gente, estudiando el tema, agitando y cohesionando… me quedo toda la vida (lo que me quede) con esto, porque es mil veces más coherente pensar que hacen falta cambios, sentir que son posibles, y…. HACERLOS.

Si elegís la misma opción es porque estás en el camino de tu humanización, en el camino de darle sentido mayor a tu vida, en el de marcar la diferencia positiva y cortar la cadena de violencias. En este mismo camino es mucho más probable que mejores y salves tu vida y la de los demás, ya no sólo en el tránsito, sino en todos los ámbitos.

Juan E. Drault