Acción social, desarrollo profesional, y reflexiones – Mar del Plata – Argentina
26 Sep
Faltan pocos días para el 2 de Octubre de 2009. El día en que comenzará algo inédito en la historia del ser humano. Una Marcha Mundial por más de 100 países pidiendo por el fin de las guerras y de todas las formas de violencia, pero en paralelo habrá eventos en más de 300 ciudades en simultáneo el 2 de Octubre y una infinidad de actividades durante los 90 días que dura la marcha.
Aún cuando los objetivos de la Marcha son múltiples, hay uno, el más fundamental de todos: crear conciencia.
Y por qué hace falta crear conciencia? Conciencia sobre qué? Conciencia para qué? podrían ser preguntas válidas que voy a intentar responder.
Para solucionar un problema primero hay que ser concientes de que ese problema existe. Luego conviene entender el problema en su máxima raíz. Luego conviene no oponerse a una gran fuerza, sino retroceder hasta que se debilite, pero cuando esta se debilita conviene avanzar con resolución.
Esto está sucediendo hoy día. Cada vez somo más los que somos concientes de que el problema de la violencia alcanza a todos, y que es un problema -incluso evolutivo- que requiere una solución por parte de los grandes conjuntos humanos. Hoy el Sistema se encuentra debilitado, envuelto en crisis económicas, en crisis políticas, en un sin-sentido que muchas personas percibimos. Este Sistema claramente no da las respuestas que precisa el ser humano de esta y las nuevas generaciones. Por tanto es momento de avanzar con resolución porque desde hace años el Nuevo Humanismo Universalista trabaja en el estudio, comprensión y denuncia de las distintas formas de violencia, tanto internas como externas. Por tanto hoy estan dadas todas las condiciones.
El mayor indicador de que este momento es el adecuado es que la Marcha Mundial no encuentra resistencia, y esto se refleja en las adhesiones que ha ido logrando y que logrará en los próximos meses.
Hace falta entonces, sobre todo, crear conciencia de que los violentos son los menos, y somos mayoría los que queremos vivir en un mundo sin guerras y sin violencia. Hace falta crear conciencia de que no podemos esperar respuestas sino crearlas todos juntos, uniendo nuestras voces. Crear conciencia de que no podemos permitir más atropellos de pueblos por parte de ejércitos de ocupación. Que no podemos permitir que se siga gastando obsenas cantidades de recursos económicos en armas y en el sostenimiento de ejércitos sobredimencionados cuando todos esos recursos deberían ir a resolver el primario de la humanidad: la superación del dolor y el sufrimiento. Dolor y sufrimiento creado por la falta de futuro, de sentido, de oportunidades. Dolor y sufrimiento creado por el individualismo, la incomunicación, la falta de solidaridad, por el antihumanismo de un sistema económico y una sociedad que pone a seres humanos por encima de otros, y que genera y justifica la existencia de ganadores y perdedores, generando violencia primero sobre los “perdedores” para luego pedir que sean apartados, ocultados, encarcelados y ejecutados cuando vuelven convertidos en luchadores sociales, en defensores de los derechos humanos, en denunciantes de las injusticias, o incluso cuando vuelven como delicuentes desbordados de violencia con un pasado lleno de sufrimientos e injusticias, un presente de total incertidumbre y con un futuro completamente cerrado incluso a edades cada ves más tempranas.
La concientización es entonces muy necesaria. Así como buscamos la eliminación del gran peligro que representan las armas nucleares y que gobiernos de todo el mundo han comenzado a darse cuenta y a actuar en consecuencia, es que precisamos también ir de lo más grande a lo cotidiano para desactivar incluso la bomba de la violencia social, personal e interpersonal.
Todo parece demostrar que este es el principio del fin de la violencia. Todos debemos tomar conciencia, crear conciencia, y elevar nuestra conciencia en favor un futuro mejor para todos.
Un abrazo
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