Acción social, desarrollo profesional, y reflexiones – Mar del Plata – Argentina
11 abr
Leyendo a mi autor más leido del momento, Ramón P. Muñóz Soler, encontré el término que estaba buscando hace tiempo “Economía del Deseo”. ¿Pero qué cosa es eso?
Pues se trata del punto de inflexión en el futuro evolutivo del hombre sobre la tierra.
Lo que sigue es mi explicación, no la del Dr. Muñóz Soler:
Allí donde el dinero deje de ser el valor central porque todo el mito y el sistema económico actual haya colapsado y haya sido reemplazado por un nuevo mito epocal evolucionado, surgirá la Economía del Deseo (quizás con algun paso intermedio). No, no tengo una bola de cristal, es un paso vital del ser humano, ir de afuera -economía externa del dinero- hacia adentro -economía interna del deseo-. Lo puntual es que evolutivamente somos siempre un péndulo… o bien podría decir como una cinta de moebius, se va a hacia afuera y al mismo tiempo hacia adentro… la etapa de las externalidades tienen un límite, se nota en nosotros, en nuestro vacío existencial, en nuestra sed de sentido fundamentalmente… eso es un indicador de una etapa muerta, es un indicador de que estamos viviendo un mundo que ya murió e internamente estamos fundando el mundo que viene, mundo que ya nació en el interior de cientos de miles de personas y que poco a poco se está externalizando y plasmando en el mundo -este blog y este texto es de por sí otro indicador de esto-. Cuanto tiempo tomará es un pequeño gran misterio pero los cambios se están acelerando tanto como el cambio climático…
Lo puntual entonces, y volviendo al tema del título, progresivamente lo más importante será economizar nuestros deseos, administrarlos de forma tal que los recursos sean suficientes para todos y no exista un 10% de la población mundial que con sus groseros desos acapara el 90% de la riqueza del planeta. En una Economía del Deseo, uso estríctamente lo que necesito, libero lo que ya no uso, deseo lo mejor para mi y toda la civilización planetaria, no tomo más de lo que necesito, y lo que necesito para aquello que deseo lo economizo porque elevo, purifico y sintetizo mis deseos en sintonía con los deseos más elevados del conjunto.
Ya seguiré con el tema próximamente.
Un abrazo
Juan E. Drault
4 Responses for "Economía del deseo"
muy bueno el artículo!!!!!gRACIAS. rOSANA
“Elevar el deseo”, decían entre las piedras en el ’69. Reestructurar el deseo. Devolverle la mirada universal, simbiótica. Un deseo moral, ético, colectivo. Pero tenemos que pensar en borrar el yo, borrar elyo como concepto de necesidad. La necesidad no desde el individual sino desde el comunitario. Complejo, el asunto, pero vital.
Y es de este momento. Cuando las bancas parecen desmigajarse y los gobiernos los socorren, dejando sus arcas vacías. ¿Y qué pasará mañana? ¿Qué hay después del cataclismo? Porque los problemas se van a multiplicar y no habrá con qué dar respuesta. Sobre todo mientras se siga pensando que los problemas se solucionan con presupuestos.
Un abrazo, muy bueno el blog
Como dije en otro post, el “hacer carne” el concepto de “No habrá verdadero progreso humano si no es de todos y para todos”, es lo previo a invertir el YO priorizando el NOSOTROS sin eliminar el YO que es vital para lograr la unión de la diversidad. Creo que no se trata de que todos nos unamos a un TODO donde perdamos individualidad, sino lograr que todos y cada uno tenga oportunidad de potenciarse al máximo ya no por interés individual sino desde la idea de “qué puedo yo aportar a la humanidad y al proceso de humanización”. Desde allí podemos construir la “unión de la diversidad”, y acciones como la Marcha Mundial le va a permitir a muchos descubrir que verdaderamente tenemos poder de cambio, y que sí nos debe importar lo que está padeciendo gente que está a miles de kilómetros. Salir de la dormirdera para conectar con esa conciencia colectiva que es como sentir que me duele una pierna si en alguna parte del mundo hay gente que está muriendo por una catástrofe, y que si para mi el dolor en mi pierna se vuelve prioridad porque no puedo vivir con ese dolor, deberíamos lograr encontrar ese sentido de pertenencia y de comunión, descubriendo que es urgente dar respuesta a esa catástrofe como individiduos y comunidad mundial, porque, nuevamente “no puede haber progreso si no es de todos y para todos” y eso significa que todos debemos estar lo mejor posible y atender las situaciones que no pueden esperar.
Un abrazo y gracias por pasar y comentar.
El concepto “economia del deseo” es muy manejado en el psicoanalisis, nada tiene q ver con sus aplicaciones frivolas.
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