Humano noche
“Para ser un líder, se debe tener fuertes creencias. El liderazgo se ejerce con ideas”

Muy al margen de qué tanto se pueda o no estar de acuerdo con la forma de pensar de Rudolph Giuliani (Ex alcalde de New York y alcalde en funciones durante los atentados del 11 de Septiembre), lo cierto es que es una persona con una grandísima experiencia en lo que a liderazgo se refiere. El tema del liderazgo es un tema muy importante para atender, estudiar y desarrollar. Es vital para nuestras vidas donde tendremos que tomar las riendas en muchas ocasiones, en lo personal, familiar, laboral, social, barrial, etc. También en los social es un GRAN tema, y si lo elevamos al nivel de los grandes procesos humanos y los grandes cambios se vuelve un tema interesantísimo.

Extraigo algunos conceptos destacados de la charla que dió Giuliani en Buenos Aires días atrás:

  • Para ser un líder, se debe tener fuertes creencias. El liderazgo se ejerce con ideas
  • El líder debe mirar hacia el futuro y establecer una dirección
  • Para ser un líder hay que ser optimista.
  • Un líder debe además ser visionario y poder imaginar un futuro mejor.
  • Para ser un líder, es esencial comprender el valor de los miembros de su equipo. Un líder triunfa o falla a través de su gente. Un buen equipo es aquél que tiene un balance de las fortalezas y debilidades de sus miembros
  • El líder debe ser un maestro y un motivador -sostuvo-. Las dos cosas se logran con la comunicación. Se debe pensar en cómo transmitir las ideas en forma efectiva

El liderazgo es un arte (de hecho es el titulo de un libro que tengo y con el que coincido plenamente). Tiene mucho de visión, mucho de fe y mucho de inspiración y creatividad, y sobre todo de apertura para dar participación a otros marcando e incentivando sus buenos aportes.

Encontré un texto que hace años, y aún hoy, me llamó mucho la atención. Es un texto de Wilhelm Reich titulado “El nuevo lider” (parte del libro El asesinato de Cristo), lo encuentran aquí: El nuevo lider. Van unos párrafos del inicio:

Una de las características de nuestro tiempo es que está naciendo un nuevo tipo de movimiento social, y que los líderes de los gobiernos no tienen la más mínima sospecha de lo que está ocurriendo; estos líderes han moldeado sus ideas según pautas de pensamiento antiguas y persisten rígidamente en el error.

A primera vista es sorprendente, aunque totalmente lógico, que ninguno de los problemas básicos que generan los movimientos y levantamientos populares se mencionen en parte alguna del batifondo gritón, aullador, gesticulante que se ha apoderado de nuestras vidas.

Es de conocimiento público, y no necesita de mayores pruebas, el hecho de que la actual conmoción de la sociedad humana no tiene verdaderos líderes; en otras palabras, en el horizonte visible no hay nadie que pueda constituirse en lo que Cristo llegó a significar para la era cristiana o en lo que fue Confucio para la cultura asiática. Los líderes contemporáneos no son más que agentes de la seguridad de este o aquel aspecto del statu quo, o simplemente piratas en mares sin ley. Son como los saqueadores de mercaderías que campean en los tumultos que siguen a una inundación o un terremoto.

Veamos ahora un perfil del tipo de líder que podría surgir del caos actual y que fuera capaz de advertir y manejar las principales corrientes del clamor social. ¿Qué tarea, qué fatal decisión habrá de enfrentar un líder así?

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