CaminosUno de los principales impedimentos de la vocación es sin duda la necesidad de encajarlo o compatibilizarlo con un esquema de valores que en la actualidad pone al vil metal como su valor más alto. De ahí que hay cantidad de vocaciones de humanidades, deportes, arte y demás sumamente “devaluadas”. ¿Cómo que devaluadas?!! claro, entra la vocación en el ámbito económico y si no es rentable se devalúa por ser “mal vista”. Pero… ¿De qué estamos hablando??? se está mezclando manzanas con naranjas y quieren hacernos creer que es lo mismo. O a ver que pasa si uno va a y dice a sus padres “Quiero ser filósofo”… o “peor”, “voy a probar suerte con la artesanía”. Ja! click! momento Fuji! las caras de esos pobres padres que estan pensando nuestro hijo/a se va a morir de hambre!. Uno quizás tenga una grandísima capacidad para hacer importantes aportes desde el mundo de la filosofía y que pasa? desde el momento cero ya nos encontramos que lo que nos llama no es “bien visto” o “no es rentable”… es lógico pensar de qué va a vivir uno pero toda carrera, toda vocación, encarada con inteligencia y contando con apoyo de personas que crean en uno es plausible de ser desarrollada en plenitud y además permitirnos encontrarle la vuelta para generar recursos económicos… pero ahí aparece el otro GRAN punto… un grupo de gente que crea en uno, y que nos apoye en esa aventura y desafío que queremos encarar… ese es el otro gran impedimento para desarrollar una vocación. 

Otro impedimento, aunque no el último, es la falta de reales oportunidades. Toda persona es potencialmente un genio en algo. Es la falta de oportunidades y el sistema inhumano donde nacemos y nos desarrollamos que impide que la gran mayoría de las personas ni pueda descubrir su vocación ni pueda desarrollar sus más grandes habilidades y virtudes.

De ahí que parte de la solución está plasmada en el proyecto de Comunidarios. O sea, generar grupos de orientación y de apoyo. Es muy integral y no esta todo ahí en la web, pero la idea es bien grande en ese sentido.

Abrazos